Vivir con una enfermëdad crónïca como la enfêrmëdad renal, cardiovascular, cáncër u obesïdad, presenta desafíos diarios. Sin embargo, es fundamental que los pacientes comprendan el poder que tienen en sus manos para influir positivamente en la evolución de su condición. La medicina ha avanzado enormemente, pero el éxito de cualquier tratamiento no recae únicamente en las manos de los profesionales de la salud. Los pacientes son los protagonistas en el manejo del bienestar.
Un diagnóstico temprano permite iniciar tratamientos menos agrêsivos y más efectivos. En el caso del cáncër, por ejemplo, las probabilidades de curación son exponencialmente mayores cuando se detecta a tiempo. En la enfêrmëdad renal crónica, identificarla precozmente puede ayudar a implementar medidas para frenar o detener su progresión y proteger la función de sus riñones por mucho más tiempo.
Las consultas de seguimiento no son solo trámites. Son esenciales para monitorear la progresión de la enfêrmëdad, evaluar la efectividad de los tratamientos y ajustarlos según sea necesario. Estas visitas nos permiten detectar posibles complicaciones de manera temprana y abordarlas antes de que se conviertan en problemas mayores. Vean cada cita como una oportunidad para resolver dudas y asegurarse de que vamos por el camino correcto.
Tomar sus medicamentos según las indicaciones, en las dosis y horarios correctos, es vital. En condiciones como la hipertênsión o la diâbetes (factores de rïesgo para enfêrmêdades cardiovasculares y renales), una adherencia adecuada previene picos peligrosos que pueden dañar sus órganos a largo plazo. Una dieta equilibrada, baja en sodio, grasas saturadas y azúcares procesados, puede ayudar a controlar la presïón arterïal, los niveles de azúcar en sângre y el peso corporal. Esto reduce la carga sobre su corazón, riñones y todo su organismo.
El ejercicio adaptado a sus capacidades mejora la circulación, fortalece el corazón, ayuda a controlar el peso y mejora su estado de ánimo. No es necesario correr un maratón; caminatas diarias pueden hacer una gran diferencia. Técnicas de relajación, un buen descanso nocturno y buscar apoyo emocional son partes integrales de su tratamiento.
Con información de: El Portal de la Salud









