La esperadísima película Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Infinity Castle ha comenzado su estreno global con gran fuerza, consolidándose ya como un fenómeno del anime cinematográfico. En India, el filme ha marcado un antes y un después al convertirse en la primera película japonesa en programar funciones tan tempranas como a las 5 a.m., respondiendo a una demanda sin precedentes.  

Los boletos volaron rápidamente: en solo tres días, las preventas en India alcanzaron aproximadamente ₹5 crore (~$600,000 USD), estableciendo un nuevo récord entre los estrenos de anime. Plataformas de venta como PVR, Cinepolis y BookMyShow reportaron decenas de miles de entradas vendidas en sola jornada, con más de 750,000 usuarios mostrando interés activo en el filme. 

Desde una perspectiva crítica, Infinity Castle ha sido elogiada por su dirección visual y calidad narrativa. El primer vistazo a la pantalla grande del último arco emocional de la saga ha sido descrito como una experiencia visual deslumbrante: batallas intensas, animación detallada y un escenario laberíntico que recuerda al arte surrealista, todo potenciado por una banda sonora envolvente que refuerza la tensión y profundidad del relato. 

Además del fervor visual, la cinta también fue destacada por su lanzamiento estratégico multiplataforma. Se estrenará en diversos idiomas y territorios simultáneamente —incluyendo inglés, hindi, tamil y telugu— y se ofrecerá tanto en versión subtitulada como doblada, adaptándose a la creciente base de seguidores del anime alrededor del mundo.  

Con esta combinación de éxito taquillero, excelencia visual y despliegue global, Demon Slayer: Infinity Castle no solo marca un nuevo capítulo para la franquicia, sino que también establece un nuevo estándar para el cine anime, elevando las expectativas sobre cómo una saga animada puede conquistar pantallas y audiencias internacionales.

Con información de: Sensa Cine

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