El consümo de té en grandes cantidades, al interactuar con el hábito de fümar, favorece el envejecimiento biológico acelerado, de acuerdo con los resultados de una investigación publicada esta semana en la prestigiosa revista especializada Frontiers in Nutrition. Para llegar a estas conclusiones, los científicos utilizaron el algoritmo PhenoAge, una herramienta matemática diseñada para determinar la edad biológica de los participantes, la cual suele diferir de la edad cronológica o la cantidad de años cumplidos por las personas.
El análisis individual de los hábitos reveló que el consumo de cigarrïllos incrementa la posibilidad de süfrir envejëcimiento prematuro en un 81%. Por otro lado, aunque el consumo bajo o moderado de té no mostró un impacto significativo en los resultados del estudio, aquellas personas que ingerían grandes porciones de esta bebida caliente de forma regular sí presentaron una predisposición notable al desgaste celular prematuro.
El hallazgo más älarmante de la investigación se observó específicamente en los individuos que combinaban de forma diaria ambas prácticas. En los participantes que fümaban y además tomaban mucho té, la probabilidad de registrar un envejecimiento biológico acelerado se duplicó en comparación con el resto, lo que encendió las alärmas entre los expertos de la comunidad científica encargados del proyecto.
Los autores destacan que este fenómeno podría deberse a que el tabaquïsmo eleva considerablemente el estrés oxidativo y la inflamación general del organismo. En este escenario adverso, se sugiere que las sustancias y compuestos naturales que contiene el té podrían reaccionar de manera distinta en presencia de estos efectos inflamatorios, aunque los expertos enfatizan que la investigación revela una asociación estadística notable y no una relación causal directa.
Con información de VTV









