Un estudio colaborativo realizado por investigadores de las universidades de Michigan, Texas y Corea determinó que la soledad experimentada durante la adolescencia se vincula a una mayor probabilidad de acceder a empleos precarios en la adultez temprana.
La investigación, publicada en la revista Journal of Research on Adolescence y liderada por la académica Kyungeun Song, analizó la vivencia subjetiva de desconexión social en la etapa escolar para evaluar su impacto en la estabilidad laboral y las condiciones de trabajo años después, ampliando el alcance de la soledad más allá del ámbito de la salud mental.
Para llevar a cabo la evaluación, los autores emplearon datos del Estudio Longitudinal Nacional de la Salud de la Adolescencia a la Edad Adulta (Add Health), comparando la trayectoria de más de 3.000 participantes, incluyendo análisis específicos entre hermanos para controlar variables de origen familiar.
El informe midió la precariedad laboral mediante factores como la inestabilidad contractual, la falta de prestaciones y el bajo margen de decisión operativa. Las observaciones confirmaron que la relación entre el aislamiento juvenil y la calidad del empleo se mantuvo constante, independientemente de los antecedentes del hogar o los niveles de ingreso.
Asimismo, la investigación identificó que el apego al entorno escolar actúa como un factor protector capaz de atenuar la correlación entre la soledad adolescente y la inestabilidad laboral posterior. De acuerdo con los especialistas, las instituciones educativas brindan redes de apoyo con adultos y herramientas sociales que facilitan la transición al mercado de trabajo, a diferencia de la cohesión comunitaria en los vecindarios, la cual no mostró un impacto directo en las trayectorias profesionales de los jóvenes.
Foto cortesía Envato








