Una reciente investigación publicada en la prestigiosa revista PNAS ha revelado una conexión directa entre el entorno social y el desgaste celular. Tras analizar a más de 2,000 participantes en Indiana, EE.UU., científicos determinaron que la interacción constante con personas que «hacen la vida difícil» eleva los niveles de êstrés de forma crónica.
Los datos son matemáticamente reveladores; por cada «persona tóxicä» adicional en el círculo cercano, el ritmo de envejecimiento biológico se incrementa en un 1.5%, lo que implica que alguien bajo este êstrés podría envejecer más de un año biológico por cada año calendario transcurrido.
El estudio, que utilizó muestras de saliva y marcadores genéticos para evaluar la salud de los voluntarios, identificó que estas fuentes de tênsión suelen concentrarse en el núcleo más íntimø. Sorprendentemente, los padres y los hijos fueron mencionados con mayor frecuencia que los cónyuges como los principales generadores de cønflicto.
Fuera del ámbito familiar, los compañeros de trabajo y los vecinos destacan como figuras problemáticas, mientras que los amigos aparecen como los menos propensos a acelerar este deterioro físico, actuando generalmente como un factor protector. A pesar de la contundencia de las cifras, el equipo de investigación mantiene una postura de cautela científica respecto a la causalidad.
Con información de: Medios Internacionales
Foto: Freepick









