Un estudio reciente realizado en 10 países europeos señala una preocupante estadística, el 4% de las bolsas de ensalada empacadas analizadas, contienen el parásito toxoplasma gondii. Este hallazgo señala la necesidad de una mayor precaución por parte de los consumidores, a pesar de que estos productos se comercializan como listos para consumir.

El toxoplasma gondii es el agente causante de la toxoplasmosis, una infección que, aunque frecuentemente asintomática en personas sanas, puede acarrear graves complicaciones en grupos vulnerables. Mujeres embarazadas, con riesgo de transmitir la infección al feto y causar defectos de nacimiento, y personas con sistemas inmunitarios debilitados, como pacientes con VIH o receptores de trasplantes, son quienes corren mayor peligro.

Los síntomas pueden variar desde leves, similares a los de la gripe, hasta afecciones más severas que afectan el cerebro y otros órgänos. La contaminación de las ensaladas ocurre principalmente a través del contacto de los vegetales con suelos o aguas contaminadas con heces de gatos, que son los huéspedes definitivos del parásito.

Las recomendaciones del estudio comienzan por lavarlas de nuevo en casa antes de su consumo, para minimizar el riesgo de exposición al parásito y asegurar una mayor seguridad alimentaria. Ante estos resultados, los investigadores instan a la industria alimentaria a implementar medidas más estrictas de control y a mejorar el etiquetado de los productos.

Se propone una revisión de los procesos de producción y empaquetado para reducir la presencia de patógenos, así como una comunicación más transparente hacia los consumidores sobre la importancia del lavado adicional.

Con información de: La Vanguardia

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