Un estudio reciente publicado por la BBC News, señala que existe una tendencia creciente entre usuarios, especialmente jóvenes, en el consumo de contenido en línea, como podcasts y videos, a velocidades de reproducción aceleradas, por lo que establece que esta práctica, motivada por la optimización del tiempo y la necesidad de revisar material varias veces, plantea interrogantes sobre su impacto en la capacidad cognitiva y el procesamiento cerebral.
Expertos advierten que, si bien una reproducción más rápida puede, en ciertos casos, mantener la atención y el interés, también conlleva un riesgo significativo de sobrecarga cognitiva. El cerebro humano requiere un tiempo adecuado para asimilar la información, cuando los datos llegan de manera precipitada, la memoria de trabajo, que posee una capacidad limitada, puede verse abrumada, resultando en una pérdida sustancial de información esencial.
Una meta-análisis reciente, que abarcó 24 estudios sobre el aprendizaje a partir de videos de conferencias, reveló que el incremento en la velocidad de reproducción afectó negativamente el rendimiento en pruebas, con efectos particularmente adversos a velocidades de 2x o superiores. Además, se observó que los adultos mayores son más susceptibles a los efectos negativos de la reproducción acelerada en comparación con los jóvenes, posiblemente debido a una disminución natural de la capacidad de la memoria con la edad.
Aunque aún se desconoce si el hábito constante de ver videos a alta velocidad puede mitigar estos efectos o si existen repercusiones a largo plazo en la función cerebral y la actividad mental, es claro que la experiencia puede resultar menos placentera, afectando la motivación. Esta situación subraya la importancia de futuras investigaciones para comprender plenamente las implicaciones a largo plazo de esta práctica en la salud cognitiva y el bienestar general de los individuos.
Con información de: BBC Mundo









