Una reciente investigación científica ha abierto el debate sobre el papel del azúcar en el aprendizaje, al plantear que consumirlo después de una sesión de estudio podría favorecer la consolidación de recuerdos a largo plazo. El hallazgo surge a partir de experimentos realizados con moscas de la fruta.
Los investigadores observaron que, tras procesos de aprendizaje, estos insectos activaban mecanismos cerebrales vinculados con la necesidad de energía. Cuando posteriormente ingerían azúcar, ciertas neuronas respondían intensamente y facilitaban procesos relacionados con la memoria.
El estudio señala que el beneficio no estaría en consumir azúcar antes de estudiar, sino después del esfuerzo cognitivo, momento en el que el cerebro podría requerir recursos energéticos adicionales para almacenar la información adquirida.
Aunque los resultados generan interés, los expertos aclaran que la investigación fue realizada en insectos y no en humanos, por lo que todavía no puede interpretarse como una recomendación directa para cambiar hábitos alimenticios.
Especialistas consideran que estos datos podrían servir para futuras investigaciones sobre nutrición, memoria y rendimiento mental, siempre recordando que el consumo excesivo de azúcar sigue asociado a rięsgøs metabólicos y de salud.
Con información de: Xataka









