La Comisión Europea ha asignado una subvención de 852 millones de euros a seis iniciativas europeas destinadas a la producción de baterías para vehículos eléctricos. Esta medida se inscribe en la estrategia del organismo para respaldar al sector automotriz frente a la intensa competencia global, especialmente de China y Estados Unidos.
Los fondos se distribuirán entre dos proyectos en Alemania, dos en Francia, uno en Suecia y otro en Polonia. Según un comunicado emitido por el Ejecutivo comunitario, estas instalaciones comenzarán a operar antes de 2030.
Esta inyección de capital forma parte de un desembolso más amplio de 3.000 millones de euros que la Comisión Europea ha reservado para fomentar la manufactura de baterías para vehículos eléctricos dentro de la Unión Europea.
Este plan integral busca fortalecer la industria automotriz del bloque, un pilar que representa el 7% del Producto Interno Bruto (PIB) comunitario y que actualmente transita hacia la meta de cero emisiones para 2035, en un entorno de feroz competencia a nivel mundial.Con el objetivo de salvaguardar su mercado, Bruselas ha implementado aranceles de hasta el 35,3% sobre la importación de vehículos eléctricos procedentes de China.
Además, la Comisión tiene la intención de reforzar las condiciones para la inversión extranjera directa en la industria automovilística europea y promover incentivos para que los vehículos comercializados en la UE incorporen un elevado porcentaje de componentes fabricados localmente.
Como parte de esta estrategia, el Ejecutivo comunitario también ha concedido cierta flexibilidad en las sanciones que afrontaba el sector por no cumplir con las reducciones de emisiones de CO2 previstas para 2025, siempre y cuando compensen el excedente hasta 2027.“Queremos que la fabricación de baterías en la UE prospere gracias a tecnologías innovadoras y limpias que nos acerquen a materializar la transición hacia una industrial limpia”, afirmó el comisario de Clima, Wopke Hoekstra.









