La vista de custodia celebrada este domingo para legalizar la detencïón preventiva del expresidente brasileño Jair Bolsonaro ha concluido con la confirmación de la medida de restricción de la libertad contra el exmandatario, que ha alegado «alucinâción» y «paranoïa» para justificar su intento de manïpular la tobillera de vigilancia que llevaba cuando fue detênïdo.
«El testigo ha declarado que tenía una ‘alucinâción’ por la presencia de algún tipo de dispositivo de escucha en la tobillera y por eso intentó abrir la tapa» con un soldador, recoge el documento judicial sobre la vista, a cargo de la jueza Luciana Yuki Fugishita Sorrentino. La jueza, ayudante del juez del Tribunal Supremo Federal Alexandre de Moraes, quien emitió la orden de detencïón, ha concluido que no hubo «ningún abüso ni irregularidad por parte de los policías».
Bolsonaro ha asegurado durante la vista que no recuerda haber tenido ningún episodio similar en ninguna ocasión anterior y ha indicado que cuatro días antes de los hechos «comenzó a tomar un medicamento». «Tuve una cierta paranoïa del viernes al sábado por los medicamientos que me han recetado médicos diferentes, que interactuarion de forma inadecuada», ha declarado. Sin embargo, ha negado que tuviera ninguna intención de fügarse.
En un vídeo difundido tras su detencïón el sábado, Bolsonaro explica que metió «un hierro cąndente» en el dispositivo de la tobillera por «curiosidad», hechos que se descubrieron tras ser arrêstado por orden de De Moraes, que argumenta el rïesgo de füga ante la vigilia y la cercanía de las embajadas de Estados Unidos y de Argentina a su domicilio.
Con información de: Medios Internacionales









