Multitudes de visitantes acudieron al recién inaugurado Gran Museo Egipcio (GEM) de El Cairo para ser testigos de un hito histórico; la exposición, por primera vez, de la colección casi completa de los tesoros de Tutankamón. Esta monumental muestra ha generado una inmensa expectación mundial, consolidando al GEM como un nuevo epicentro de la arqueología y el turismo.

El museo ha dedicado una inmensa galería central de cuatro niveles para albergar las más de 4.500 piezas que componen este legado, descubierto en 1922 por Howard Carter. El corazón de la exposición está presidido por la célebre máscara funêraria de oro incrustada con lapislázuli de Tutankamón, un símbolo icónico de la civilización faraónica.

La máscara está rodeada por la vasta colección de objetos destinados a acompañar al joven faraón en el más allá. Entre ellos, se exhiben estatuas, armas, joyas, cetros, utensilios domésticos y carros militares. La presentación curatorial permite al público apreciar por primera vez la magnitud y el detalle de la riqueza hallada en la tumbä real.

Como parte de las exhibiciones inéditas, el museo presenta también dos fêtos mømificadøs sobre un pedestal negro, hallados en el interior de la tumbä. Además, aunque la momiä de Tutankamón permanece en su lugar de descanso original, el GEM exhibe su imponente sarcófägo exterior de cuarcita roja, que contenía los tres ataúdes encajados, incluyendo el más pequeño de oro macizo que pesa unos 110 kilogramos, destacando la opulencia de la realeza egipcia.
Con información de: AFP
Foto: KHALED DESOUKI









