El trastörno de pánico es una condición de ansïedad caracterizada por atâques repentinos de mïedo intenso, acompañados de síntomas físicos como palpitaciones, sudor y dificultad para respirar. Estos episodios pueden aparecer sin causa aparente y generan preocupación constante por tener nuevos atâques. Un grupo de investigadores de la Universidad de San Pablo, en Brasil, demostró que hacer ejercicio intenso y breve, bajo supervisión, reduce más los síntomas del trastorno de pánico que la relajación muscular.
El efecto positivo se mantuvo durante seis meses y quienes lo practicaron süfrieron menos atâques de pánïco y menos síntomas deprësivos. La investigación fue realizada por Ricardo Muotri, Alan Campos Luciano, Francisco Lotufo Neto y Márcio Bernik, del Programa de Trastörnos de Ansïedad del Instituto de Psiquiatría de la Universidad de San Pablo. También colaboró Alia Garrudo Guirado del Departamento de Estadísticas de la misma institución. El trastörno de pánïco aparece con atâques repentinos de mïedo, palpitaciones, sudor y falta de aire.
Muchas personas evitan moverse porque temen que el ejercicio provoque esos síntomas. Así, el tëmor a las sensaciones físicas termina por reforzar el sedentarismo y la preocupación constante. Frente a este desafío, ya se usa la terapia cognitivo-conductual, que propone la exposición interoceptiva técnica donde la persona enfrenta, de forma segura, las sensaciones corporales que le generan mïedo. Sin embargo, no todos los pacientes responden adecuadamente o adhieren con continuidad al tratamiento.
El protocolo de ejercicio consistió en sesiones de 30 minutos: cinco minutos de calentamiento, quince de caminata moderada y sprints de 30 segundos, alternados con pausas activas. Cada dos semanas se sumó una carrera o trote de alta intensidad que dura 30 segundos, realizada después de una caminata moderada, hasta llegar a seis por sesión. Todo estuvo supervisado y se usó pulsómetro para controlar la intensidad.
Con información de: TN









