Si bien el agua pura es la base de una buena hidratación, los expertos en nutrición deportiva, Anna Grifols y Laura Jorge, aclaran que la clave para una hidratación óptima reside en el nivel de actividad física y las condiciones ambientales. Su consejo es claro: la elección de la bebida debe alinearse con la intensidad y duración de tu entrenamiento.

Según la nutricionista deportiva Anna Grifols, el agua es suficiente para el consumo diario y para actividades físicas de baja intensidad. Las bebidas con electrolitos, por el contrario, están diseñadas para reponer los minerales que se pierden al sudar, siendo el sodio, el ion más importante que se excreta. Laura Jorge, explica que los electrolitos como el sodio, el potasio y el calcio, son vitales para funciones corporales esenciales, como el equilibrio de líquidos, la transmisión nerviosa y la contracción muscular.

La duración y la intensidad del ejercicio son los factores determinantes para saber cuándo optar por una bebida con electrolitos. Para sesiones de ejercicio que duran menos de una hora y son de baja intensidad, el agua es la mejor opción. Sin embargo, en entrenamientos que superan esta duración o en condiciones de calor y humedad, donde la sudoración es más intensa, es recomendable considerar bebidas que contengan electrolitos para evitar la deshidratación y la fatiga.

Las bebidas isotónicas son ideales para sesiones de 1 a 2 horas, ya que aportan agua, sodio y una cantidad moderada de carbohidratos. Para esfuerzos más prolongados o de alta intensidad, se necesitan bebidas con una mayor concentración de carbohidratos para mantener el aporte de energía y electrolitos. En deportes de resistencia como el ciclismo, el triatlón o las carreras de larga distancia, la atención a la reposición de sales es crucial para mantener el rendimiento y prevenir calambres.

Con información de: Noticias 24 Horas

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