Un nuevo estudio de la Universidad Técnica de Erzurum, en Turquía, publicado en ‘Nursing Open’ ha encontrado un aumento de aproximadamente el doble en los niveles de cortïsol salival a medianoche en las enfermeras que trabajan turnos dobles en comparación con las que trabajan turnos simples.
Los niveles de cortïsol, a menudo denominado la ‘hormøna del ëstrés’, suelen alcanzar su punto máximo en las primeras horas de la mañana, preparando al cuerpo para los desafíos del día mediante el aumento del estado de alêrta y los niveles de energía, y disminuyen gradualmente a lo largo del día, llegando a su punto más bajo alrededor de la medianoche.
Teniendo en cuenta este contexto, el estudio incluyó a 52 enfermeras que trabajaban en turnos rotativos. Los niveles elevados de cortïsol salival observados a medianoche en las trabajadoras de doble turno sugieren que las jornadas laborales prolongadas se asocian con alteraciones en los patrones normales de cortïsol.
«Nuestros hallazgos indican que los turnos de trabajo prolongados pueden estar asociados con alteraciones en el patrón circadiano del cortïsol, lo que refleja un mayor ëstrés fisiológico en las enfermeras que trabajan largas jornadas», concluye la autora principal, Fadime Ulupinar, enfermera titulada con maestría en ciencias, de la Universidad Técnica de Erzurum.
Con información de: Salud con lupa









