En los últimos días se ha vuelto tendencia en redes sociales y recomendaciones de limpieza el uso de sal y vinagre aplicado a la escoba antes de barrer, una práctica que promete facilitar la recolección de polvo y suciedad. Según especialistas en limpieza del hogar y usuarios que la han probado, esta combinación casera no solo ayuda a atrapar partículas, sino que puede mejorar la eficiencia del barrido en distintas superficies.
El principio detrás de esta técnica radica en las propiedades físicas de la sal y el vinagre. La sal, al ser un sólido granular, puede generar fricción y adherencia sobre el piso, permitiendo que el polvo y la suciedad se agrupen en partículas más pesadas y manejables. Por su parte, el vinagre aporta ligera humedad que ayuda a que las partículas finas no se levanten, facilitando su retiro con la escoba.
Quienes recomiendan esta práctica sugieren mezclar sal de mesa común con vinagre blanco en cantidades moderadas y aplicar la solución sobre el piso previo al barrido. Se aconseja usar una escoba limpia y trabajar por secciones, ya que esta técnica resulta especialmente efectiva en superficies duras como baldosas o pisos de cerámica, donde el polvo tiende a esparcirse fácilmente.
Más allá de capturar polvo, algunos usuarios señalan que la sal y el vinagre pueden ayudar a levantar residuos pegajosos o manchas ligeras sin necesidad de productos químicos fuertes. Esto ha convertido a la mezcla en una opción atractiva para quienes prefieren métodos de limpieza más naturales y económicos, siempre cuidando de no saturar el piso de humedad.
Los expertos aclaran, sin embargo, que esta técnica no sustituye una limpieza profunda con agua y jabón o desinfectantes cuando sea necesario, y recomiendan probarla primero en una pequeña área para asegurarse de que no afecte el acabado de superficies delicadas. Con el enfoque adecuado, combinar sal y vinagre al barrer puede ser un truco práctico más en la rutina de mantenimiento del hogar.
Con información de: TN









