Para combatir eficazmente el colesterol alto y la inflamación, los especialistas coinciden en la imperatividad de modificar el estilo de vida.Esto abarca una alimentación nutritiva, una hidratación adecuada, ejercicio frecuente, manejo del estrés y un descanso suficiente.
El portal de Mayo Clinic señala que: «los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a mejorar los niveles de colesterol, y aumentar el poder de reducción del colesterol de los medicamentos; además, con ello se reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y ataques cardíacos».
Entre las principales sugerencias se encuentran reducir la ingesta de grasas saturadas y trans, comúnmente halladas en carnes rojas, lácteos enteros, galletas y bollería.
Asimismo, se aconseja incrementar la actividad física, abandonar el consumo de tabaco y alcohol, y mantener un peso saludable.Además, es fundamental aumentar la ingesta de alimentos ricos en omega-3 y fibra, dado su impacto positivo en la salud cardíaca.
La Fundación Española del Corazón también destaca que el tratamiento para el colesterol y la inflamación se basa en un cambio de hábitos, aunque en ciertos casos, la farmacoterapia es necesaria.
Para evitar la necesidad de medicación, se recomienda ajustar la dieta para incluir más frutas, verduras, hortalizas, pescados, cereales integrales y legumbres.
Un estudio citado por el Diario de Navarra revela que: «comer de manera habitual una taza de alubias al día puede ofrecer beneficios para la salud cardíaca y metabólica, además de, reducir el riesgo de enfermedades crónicas».
Específicamente, este estudio demostró que los garbanzos mejoran los niveles de colesterol, mientras que el consumo de alubias negras se asoció con una reducción de la inflamación.
Con información de 2001









