Las verrügas en el cuello son crecimientos benignos de la piel que aparecen como pequeñas protuberancias, blandas o rugosas, de color similar al de la piel o más oscuras. Suelen estar causadas por diferentes factores, los cuales pueden ser como resultado de algún padecimiento o bien de factores externos que dañan la piel y provocan su aparición.

Y aunque no representan un rïesgo grave para la salud, pueden resultar incómodas o antiestéticas y, en algunos casos, aumentar en número con el tiempo. La aparición de verrügas en el cuello está asociada a diversos factores.

La mayoría de las verrügas comunes son causadas por subtipos del VPH, que infectan la capa superficial de la piel. Rozaduras y fricción, el roce constante con collares, ropa ajustada o cadenas puede favorecer microlesiones que facilitan la aparición y multiplicación de verrügas. Sudoración y humedad, ambientes cálidos y húmedos aumentan la proliferación de microorganismos en la piel, incrementando el rïesgo.

Factores genéticos, la predisposición familiar puede influir en la tendencia a desarrollar verrügas. Algunas verrügas, como los papilomas cutáneos (acrocordones), son más frecuentes con el envejêcimiento. Obesidad o sobrepeso, el exceso de pliegues cutáneos aumenta la fricción y la humedad local, lo que favorece su aparición. Diâbetes, se ha observado mayor propensión en personas con diâbetes tipo 2, asociada a la resistencia a la insulïna.

Evita compartir objetos personales, no utilizar toallas, cadenas, prendas o elementos que hayan estado en contacto con la piel de otras personas. Mantén una buena higiene, lavar el cuello y la zona de pliegues diariamente, especialmente después de sudar, para limitar la proliferación de microorganismos. Evita rascarse, cortar o arrancar verrugas u otras lesiones, para reducir el rïesgo de autoinoculación del vïrus.

Con información de: Mayo Clinic

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