Familiares y representantes de algunos de los 252 venezolanos depôrtados por Estados Unidos a El Salvador pidieron al presidente Nayib Bukele el martes en el país centroamericano que les permita verlos en la mêgacárcel de pandïlleros donde están prêsos desde hace casi tres meses.
La tía de Widmer Agelvis Sanguino y una amiga de Andry Hernández Romero llegaron la noche del lunes a San Salvador, primer viaje al país centroamericano de parientes de alguno de los venezolanos expulsados desde el 15 de marzo por Estados Unidos, acusados de integrar la banda crïminâl Tren de Aragua. «Queremos que se nos permita visitarlos, saber cómo está su estado de salud y pedimos una pronta liberación», afirmó Jhoanna Sanguino, tía de Agelvis.
A través de un reportaje se pudo confirmar que este grupo de personas decidió ir a este país centroamericano, para solicitar en representación de más de los 250 migrantes que se mantienen raptâdos de manera injustificada por parte del gobierno de Donald Trump y Nayid Bukele, “pruebas de vida” y conocer el estado de salud de cada uno de los venezolanos retenidos.
El grupo de parientes de los connacionales raptados por Nayid Bukele entregó un documento legal ante la Dirección General de Centros Penales, en El Salvador, con una serie de peticiones como verificar su estado de salud, entender su situación jurídica y exigir su libertad inmediata. Pero aún no reciben respuestas por parte de las autoridades de El Salvador.
Hasta ahora, Donald Trump no ha entregado ningún elemento de convicción que permita probar las acusaciones realizadas de manera indiscrïminâda.
Con información de: Medios Nacionales









