Jason A. Richman, fiscal adjunto de Estados Unidos y cojefe de la Unidad de Seguridad Nacional en el Distrito Sur de Nueva York (SDNY), solicitó formalmente al juez Alvin K. Hellerstein retirarse del caso contra el presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, tras haber cesado sus funciones en la Fiscalía Federal el pasado 25 de septiembre.

La salida de Richman, fiscal con más de una década de trayectoria y líder de la acusâción contra la pareja presidencial desde sus etapas iniciales, representa un ajuste clave en la representación legal del Gobierno estadounidense a menos de nueve meses del inicio del juicio oral, fijado por la corte para el 1 de junio de 2027.

Aunque el caso continuará bajo la división de Seguridad Nacional del SDNY, este cambio ocurre en un momento de alta tensión procesal. La defensa ha interpuesto mociones para desestimar la causa amparándose en la inmunidad soberana, ha cuestionado la jurisdicción territorial de las cortes norteamericanas y ha denunciadø trabas en el otorgamiento de licencias por parte de la OFAC para financiar la representación legal.

A este escenario se suma la situación humanitaria de Cilia Flores, cuyo deterioro de salud fundamenta las peticiones de la defensa para obtener medidas sustitutivas a la detención preventiva, de cara a la audiencia fijada para el próximo 8 de octubre.

Foto cortesía Instagram @NicolasMaduro

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