Francia ha culminado el proceso de traslado de las reservas de oro que mantenía en custodia en la Reserva Federal de Estados Unidos, cerrando así una operación que se venía desarrollando desde 2025. Con esta decisión, el país europeo concentra ahora la totalidad de sus reservas en territorio francés, bajo administración directa del Banco de Francia.
La operación incluyó la reorganización de parte del oro almacenado en Nueva York, en un proceso que combinó ajustes financieros y logísticos para actualizar la gestión de los activos. Según los reportes financieros, la medida permitió optimizar la administración de las reservas sin alterar significativamente el volumen total de oro del país.
Francia mantiene alrededor de 2.437 toneladas de oro, lo que la posiciona entre las naciones con mayores reservas del mundo. Las autoridades monetarias han señalado que este tipo de movimientos forma parte de una estrategia de modernización y control más estricto de los activos estratégicos.
Además, el proceso generó un impacto económico positivo para la institución, debido al contexto de altos precios del oro en el mercado internacional. Esto permitió registrar ganancias extraordinarias asociadas a la revalorización del metal durante el periodo de ejecución de la operación.
El cierre de esta repatriación ha reactivado el debate en Europa sobre la conveniencia de mantener reservas de oro en el extranjero, en medio de crecientes discusiones sobre soberanía financiera y seguridad de los activos nacionales.
El Economista









