Productores bovinos y bufalinos del estado Apure activaron un plan preventivo de contingencia durante el actual periodo invernal con el objetivo de mitigar el impacto de la sequía extrema asociada al fenómeno climático «Súper Niño». La estrategia del sector agropecuario llanero está enfocada en el acopio de alimento, la protección de las fuentes hídricas y el ajuste de la carga de animales por potrero para blindar sus hatos.
Sobre las previsiones para la actividad pecuaria, Julio César Vargas, directivo de Criabúfalos de Venezuela, enfatizó que la temporada actual es determinante para la supervivencia del rebaño: «El ciclo de lluvias es la única ventana para asegurar el rebaño». En este contexto, Manuel Jerónimo Solórzano, vocero de la Asociación de Ganaderos de Apure, explicó las técnicas aplicadas frente al comportamiento de las cuencas fluviales: «Aplicamos ganadería regenerativa, ensilaje y henolaje ante el bajo nivel del río Apure, hoy 80 centímetros por debajo de su promedio histórico de 15 años».
El gremio ganadero advierte que la merma temprana de los afluentes agotará los pastos entre septiembre y octubre, generando un déficit estimado de tres meses previo al retorno de las precipitaciones. Durante este periodo crítico, la estabilidad de la producción cárnica y láctea dependerá exclusivamente de los insumos y reservas almacenadas por los productores.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
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