El Plan Nacional de Ciencia y Tecnología para el Control Integrado de Vectores, impulsado por el Gobierno Bolivariano, a través del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología y el Ministerio del Poder Popular para la Salud, tiene como objetivo reducir las enfermedades transmitidas por vectores como dengue, chikungunya, fiebre amarilla y malaria, apoyándose en un enfoque participativo donde las comunidades organizadas juegan un papel crucial.
Así lo indicó la bióloga e investigadora del Laboratorio de Inmunoparasitología del Centro de Microbiología y Biología Celular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas Mariana Hidalgo.
Entrevistada en el programa Al Aire, transmitido por Venezolana de Televisión, Hidalgo, manifestó que en este plan, que arrancó el año pasado, “se priorizan las localidades donde hay más transmisión de estas enfermedades”.
Este plan nacional incorpora visitas a comunidades seleccionadas, donde se recolectan muestras de población humana para determinar la presencia de infecciones, así como especímenes de vectores.
Además, se aplica un novedoso biocontrolador desarrollado en Venezuela que busca controlar las poblaciones vectores sin recurrir a insecticidas químicos convencionales, los cuales han demostrado ser tóxicos y presentan problemas de resistencia.
Explicó que, hasta la fecha, el plan ha intervenido en los estados Sucre, Mérida, Carabobo, Bolívar, Portuguesa, Yaracuy y Aragua, con planes de extenderse próximamente a otros 10 estados.









