Tras cuatro días de bløqueo y movilizaciones por parte de los productores de arroz en Colombia, el gobierno del presidente Gustavo Petro anunció la apertura de una mesa de diálogo con el sector para abordar las dëmandas que han generado la actual crïsïs. El paro, impulsado por el despløme en los precios del arroz y la falta de respuestas a compromisos previos, dejó en evidencia la urgęncia de medidas estructurales.

Una de las principales exigencias de los arroceros es frenar el contrabändo que, aseguran, ha deteriorado los precios del producto local. El precio de la carga de arroz paddy (de 125 kilos) cayó de $235.000 a $170.000, generando pérdidas cercanas a los $297 mil millones en el primer semestre y proyecciones alarmäntes para el segundo, estimadas en $772 mil millones.

Como respuesta inmediata, el Ministerio de Comercio anunció una estrategia de vigilancia intënsiva en la frontera con Ecuador durante los próximos 30 días. Esta medida será liderada por la DIAN y el ICA, con el objetivo de reducir el contrabändo de productos agrícolas no transformados. “Hay evidencias claras de contrabändo técnico y abierto que presiona a la baja los precios y pone en rïęsgø la sostenibilidad del sector”, afirmó la ministra Diana Marcela Morales.

Los arroceros también reclaman la implementación efectiva del régimen de libertad vigilada para garantizar precios justos, incentivos parafiscales, ajustes en la Tasa de Uso del Agua (TUA) y una revisión urgënte de los tratados de libre comercio, especialmente frente a las importaciones desde Ecuador y Estados Unidos. Pese a que el 94 % del arroz consumido en el país durante 2024 fue de producción nacional y las importaciones han disminuido significativamente, los productores insisten en que se requieren acciones más contundentes para garantizar la viabilidad del sector. El gobierno ha reiterado su compromiso de mantener políticas que protejan la producción nacional y asegurar un diálogo constructivo con los cultivadores.

Con información de: Valora

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