El Gobierno español prepara una nueva regulación que excluirá los alimentos ultraprocesados y las bebidas con azúcares añadidos de los desayunos y meriendas que se sirven en los centros educativos. La medida, impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 en colaboración con Sanidad, completa la norma aprobada este año para garantizar menús saludables en los comedores escolares. Aquel real decreto fijó la obligación de ofrecer cinco comidas saludables a la semana, pero dejó fuera dos momentos clave de la jornada escolar: el desayuno y la merienda.
La futura normativa pretende llenar ese vacío con criterios nutricionales más estrictos. Así, los colegios que ofrezcan desayunos, ya sea directamente o mediante empresas concesionarias, deberán garantizar propuestas variadas, completas y equilibradas. El objetivo es que los alumnos empiecen la jornada con alimentos de calidad y no con productos de bajo valor nutricional que, pese a su popularidad, siguen siendo habituales en muchos de estos entornos.
Entre los alimentos permitidos estarán las frutas frescas preferiblemente enteras y de temporada, los cereales integrales, los lácteos sin azúcares añadidos, las grasas saludables como el aceite de oliva virgen y las fuentes de proteína, incluidas las de origen vegetal. Para que un desayuno sea considerado completo deberá incluir al menos tres de estos grupos. Las meriendas seguirán la misma filosofía. Se priorizará la fruta fresca, los pequeños bocadillos elaborados con pan integral y los lácteos sin azúcar añadido y con bajo contenido en sal. También podrán incorporarse bebidas como agua, leche, infusiones, zumos de fruta o bebidas vegetales sin azúcares añadidos.
PRODUCTOS EXCLUIDOS
En el lado opuesto quedarán los productos con altas cantidades de grasas saturadas, grasas trans, sal o azúcares. La nueva regulación excluirá expresamente los alimentos conocidos como ultraprocesados, entre ellos la bollería industrial, las galletas, los snacks salados, los precocinados, determinados postres y las bebidas azucaradas o edulcoradas. En la práctica, serán los mismos criterios nutricionales ya establecidos para los comedores escolares los que marquen qué productos pueden formar parte de desayunos y meriendas.
El Ministerio prevé además reducir el uso de envases y vajillas de plástico tanto en la elaboración como en el servicio de los alimentos, fomentando materiales más sostenibles y disminuyendo la generación de residuos. Consumo refuerza así su estrategia orientada a promover hábitos alimentarios saludables desde edades tempranas.
Con información de: Medios Internacionales









