El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha generado inquiętüd en Washington tras intęnsificar sus vínculos con China. Su reciente visita a Pekín y el anuncio de proyectos conjuntos marcan un giro estratégico que podría afęctär la histórica alianza entre Colombia y Estados Unidos, basada en décadas de cooperación en seguridad y lüchâ cönträ el närcøtráficø.
Aunque la Casa Blanca no ha emitido una reacción oficial, expertos advierten que este acercamiento al gigante asiático podría dëbilitår la influencia estadounidense en la región. Colombia ha sido un socio clave para EE. UU. en América Latina, por lo que cualquier señal de distanciamiento es observada con caütela.
Petro, por su parte, ha defëndido la necesidad de diversificar las relaciones internacionales del país. Sin embargo, su postura ha generado críticäs internas y externas, especialmente en un contexto geopolítico marcado por la competencia entre Washington y Pekín por el liderazgo global.
Con información de: Diario Las Américas







