No soportar hacer cola, algo que ocurre en el supermercado o en el médico, no es solo cuestión de impaciencia. Según la psicología, detrás de esa incomodidad se encuentran factores relacionados con la pérdida de control, la frustracïón y la dificultad para aceptar lo imprevisto. Estos elementos hacen que una situación aparentemente banal se viva con ansïedad.

El psicólogo y físico Emilio J. Núñez, en su análisis publicado en Conectia Psicología bajo el título “¿Te agobia esperar colas?”, reconoce que él se pone “muy nervioso en esas situaciones”. Desde su experiencia, detalla qué pensamientos y emociones se activan en quienes sienten un rechazo inmediato a esperar turnos.

Uno de los principales detonantes es la sensación de trámite innecesario. Después de realizar una compra, la mente ya da por cumplido el objetivo y percibe el acto de pagar como un obstáculo añadido. “Ahora falta un trámite, doloroso y para ti innecesario: Pagar. Y, encima de que es molesto e inútil, tienes que esperar para hacerlo”, explica Núñez.

El especialista equipara esta reacción con los atascos de tráfico inesperados. “Nos sentimos frustrądos e impøtentes. No conocemos qué ha pasado ni tampoco, por tanto, qué podemos hacer para solucionarlo y eso no lo tolera nuestro cerebro”, señala. Ante estas circunstancias, la única salida es la aceptación: entender que no siempre hay una respuesta inmediata y que la paciencia puede ser la mejor estrategia.

Con información de: El Tiempo

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