El regreso de Hilary Duff a los escenarios congregó a quienes crecieron con su música y su papel en The Lizzie McGuire Movie. Después de más de una década lejos de los conciertos en vivo, la artista apareció en el O2 Shepherd’s Bush Empire de Londres, el 19 de enero, con un momento esperado: la primera interpretación en directo de “What Dreams Are Made Of”.
La emoción colectiva entre el público fue notoria. Quienes estaban presentes acompañaron a la artista en las letras del tema, evocando las imágenes y melodías que acompañaron la película hace más de 20 años. La relación entre la pieza musical y la trayectoria de Duff se hizo sentir entre quienes la siguieron desde sus inicios.
El concierto en Londres abrió una nueva etapa en la carrera de la cantante, quien no participaba en un evento de este tipo desde 2015. Este regreso inauguró la gira Small Rooms, Big Nerves, la primera de la artista en más de diez años. El tour se extenderá a Toronto, Brooklyn, Los Ángeles y concluirá con una serie de fechas en Las Vegas, durante el fin de semana de San Valentín en el Voltaire del Venetian Resort, del 13 al 15 de febrero.
La gira acompaña el lanzamiento inminente de su sexto álbum de estudio, luck… or something, cuya salida está programada para el 20 de febrero bajo el sello Atlantic Records. Este trabajo discográfico surgió tras una pausa de casi once años, desde Breathe In. Breathe Out. en 2015. La inspiración para este álbum provino de las desventuras románticas de sus años formativos.
La influencia de Hilary Duff en la cultura pop de los 2000 sigue presente, y su regreso a los escenarios con piezas como “What Dreams Are Made Of” estableció una conexión directa con quienes vivieron esa época. La estrella aclaró que su nueva música pretende dialogar tanto con el pasado como con el presente, explorando temas de madurez, relaciones y autodescubrimiento.
Con información de: Rolling Stone









