La astronauta estadounidense Anne McClain se encuentra en el centro de un caso sin precedentes: es la primera persona en ser juzgada por un presunto delito cometido mientras estaba en el espacio. La acusación, presentada por su exesposa Summer Worden, señalaba que McClain había accedido ilegalmente a su cuenta bancaria desde la Estación Espacial Internacional durante una misión en 2019, un hecho que habría marcado un hito legal en el ámbito del derecho espacial.

El caso ha tomado un giro inesperado después de que Worden admitiera haber mentido en sus denuncias. Las investigaciones realizadas por la Comisión Federal de Comercio y la Oficina del Inspector General de la NASA demostraron que Worden había facilitado previamente sus contraseñas a McClain, lo que refuerza que la acusación carecía de fundamento. Esta revelación ha puesto en entredicho la validez de la demanda y el impacto histórico que inicialmente se le atribuía.

Ahora, Worden enfrenta posibles cargos por falso testimonio, con penas que podrían alcanzar hasta cinco años de prisión y multas de 250.000 dólares. Mientras tanto, McClain, quien mantiene una trayectoria impecable como astronauta, ha visto cómo su nombre se ha visto envuelto en un escándalo mediático que desafía los límites de la ley y la jurisdicción en el espacio exterior.

Este juicio no solo ha capturado la atención del público, sino que también abre un debate sobre la regulación de las acciones humanas más allá de la Tierra. La resolución del caso podría sentar un precedente histórico sobre cómo se aplican las leyes terrestres en el espacio, un tema que la comunidad científica y legal observa con gran expectación.

Con información de: Globovisión

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