El presidente de Bolivia, Luis Arce, acudió a las urnas en La Paz este domingo para emitir su voto en la primera segunda vuelta presidencial de la historia del país, un proceso que pone fin a casi dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS).
Tras sufragar, el mandatario hizo un enérgico llamado a la responsabilidad democrática, solicitando a los contendientes que «respeten los resultados que el pueblo dicte». Arce señaló que «es una misión histórica» y lamentó que hubiera «sectores que no querían una segunda vuelta», refiriéndose a las tensiones que rodearon la convocatoria.
Fin de una era política
Más de 7,5 millones de bolivianos eligen hoy entre el senador centrista Rodrigo Paz Pereira (PDC) y el expresidente de derecha Jorge Tuto Quiroga (Alianza Libre). El ganador se convertirá en el primer presidente electo en balotaje desde la institución de la figura en 2009.
El proceso electoral se desarrolla en medio de un complejo escenario económico para Bolivia, con contracción, escasez de combustible y falta de divisas. Arce reconoció las dificultades al indicar que «ha costado llegar a este punto», una afirmación interpretada como una referencia directa al legado del expresidente Evo Morales.
El presidente Arce, quien decidió no postularse a la reelección, destacó que su Gobierno se dedicó a «preservar la democracia para cada uno de los bolivianos». El candidato oficialista, el exministro Eduardo del Castillo, solo obtuvo el 3% de los votos en la primera ronda, confirmando el final de la era del MAS en el Poder Ejecutivo.
Se anticipa que el resultado del balotaje generará un cambio radical en las políticas internas y de comercio exterior del país. Los centros de votación abrieron a las 08:00 hora local (12:00 GMT) para definir al próximo líder boliviano.
Con información de: Globovisión









