Cuando pensamos en proteínas, imágenes de carnes, huevos o legumbres suelen venir a nuestra mente. Sin embargo, la naturaleza nos ofrece una sorpresa nutritiva en el reino de las frutas. Aunque poco conocido, algunas de ellas destacan por su sorprendente contenido proteico, convirtiéndose en aliados inesperados para quienes buscan una dieta equilibrada y el desarrollo muscular.
La maracuyá, conocida en Venezuela como parchita, lidera esta peculiar lista. Esta fruta tropical, apreciada por su sabor agridulce y refrescante, no solo aporta vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra, sino que también presume de casi 5 gramos de proteína por taza.
Andrea Delgado, nutricionista de la prestigiosa Clínica Mayo en Estados Unidos, revela el secreto: «La clave está en la densidad de sus pepitas. Cada semilla concentra aminoácidos que se pierden si se tamiza la pulpa. Si cuelas el jugo, te quedas sobre todo con el azúcar; licúa la fruta entera y bebe las semillas».
Siguiendo de cerca a la parchita, encontramos a la guayaba. Esta otra joya tropical, según información de la BBC, ofrece 4 gramos de proteína por taza, además de duplicar la cantidad diaria recomendada de vitamina C. Delgado enfatiza que, al igual que con la maracuyá, «el aporte proteico proviene sobre todo de las semillas, por eso la pulpa molida es preferible al jugo clarificado». Además, su riqueza en carotenoides antiinflamatorios la convierte en una excelente opción para la recuperación muscular y la prevención del envejecimiento gracias a su acción antioxidante.
En el tercer puesto, la granada se alza como una excelente fuente de nutrientes. Sus vibrantes arilos rojizos aportan también 4 gramos de proteína por taza, acompañados de una generosa carga de polifenoles, beneficiosos para la salud cardiovascular y con potente acción antioxidante. Delgado destaca que «la fibra de sus semillas favorece la digestión y prolonga la saciedad», además de contener antocianinas, compuestos antiinflamatorios ligados a la salud del corazón y el sistema nervioso.
La jaca, aunque quizás menos común en algunas despensas, se suma a esta lista proteica. Consumida cocida para mayor practicidad, esta fruta provee hasta 2,5 gramos de proteína por porción, acompañada de minerales esenciales como el potasio y el magnesio, cruciales para la salud ósea.
Finalmente, el albaricoque seco cierra este top cinco de frutas ricas en proteínas. Al concentrar sus nutrientes durante el proceso de secado, esta fruta ofrece hasta 4 gramos de proteína por taza. «Son livianos y ofrecen más proteína que muchas barritas comerciales», afirma Delgado, convirtiéndolos en un snack práctico y nutritivo.
La recomendación de la nutricionista es clara: incorporar estas frutas a nuestra dieta, especialmente si estamos en un proceso de aumento de masa muscular. «Podemos agregar a nuestra dieta, cuando estamos intentando subir de peso, proteínas para poder reconstruir nuestros músculos después de usarlos».
Con información de: Notitarde









