El desenlace de las Eliminatorias Sudamericanas al Mundial 2026 dejó escenas que quedarán en la memoria de los aficionados. En El Alto, Bolivia logró un triunfo histórico ante Brasil y se aseguró un lugar en el repechaje, mientras que Venezuela quedó eliminada tras la goleada sufrida frente a Colombia en Maturín, marcando uno de los peores escenarios posibles para la Vinotinto.
El partido en La Paz fue intenso desde el inicio. Bolivia impuso su ritmo, aprovechó la localía y consiguió el gol que marcaría la diferencia, mientras Brasil, pese a su jerarquía, no logró generar respuestas claras ni modificar el marcador. La Verde mostró determinación y solidez, confirmando que merecía seguir con vida en la carrera mundialista.
Paralelamente, el resultado en Maturín consolidó la despedida de Venezuela del sueño mundialista. La goleada de Colombia dejó sin margen de maniobra a la Vinotinto, y combinado con la victoria boliviana, cerró la posibilidad de disputar el repechaje. La emoción y el drama se vivieron en doble escenario, con alegrías para unos y desilusión para otros.
El triunfo boliviano no solo tiene un valor deportivo, sino también histórico: después de décadas de espera, la Verde vuelve a soñar con estar en la Copa del Mundo. La pasión de los hinchas y la entrega del equipo en El Alto marcaron una jornada inolvidable para el fútbol sudamericano.
Mientras la región digiere los resultados, Bolivia se prepara para enfrentar el repechaje con la ilusión de clasificar al Mundial, y Venezuela, aunque queda fuera, mantiene intacta la admiración por su esfuerzo y dedicación durante todo el torneo.
Con información de: Noticias 24 horas









