La incorporación de la salud física funcional desde las etapas iniciales del abordaje oncólogico está transformando el tratamiento del cáncër de mamâ, al priorizar el mantenimiento de la movilidad, el equilibrio corporal y la independencia de las pacientes.
Contar con el respaldo de la rehabilitación física y la terapia ocupacional desde el diagnóstico inicial brinda herramientas diseñadas para optimizar la respuesta corporal, mitigar el dolör y preservar la capacidad de ejecutar tareas cotidianas. Al respecto, el especialista en medicina física y rehabilitación, el doctor Ernesto Granda, destacó que una evaluación temprana facilita el inicio de un protocolo de prehabilitación antes de someter a la paciente a intervenciones quirúrgicas, quimioterapia o radioterapia.
“Los tratamientos oncológicos generan un impacto sistémico que suele derivar en fatiga, pérdida de masa muscular, rigidez articular y restricciones de movimiento. Integrar la rehabilitación física desde el comienzo transforma la atención de la enfermedâd: deja de concentrarse únicamente en la supervivencia para enfocar los esfuerzos en la calidad de vida y en la restitución de la autonomía del paciente”, concluyó el especialista.
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