Más de 500,000 personas en la provincia de Punjab, al este de Pakistán, se han visto obligadas a huir de sus hogares en las últimas horas debido a las inundaciønes masivas y al peligrøso aumento del nivel de los ríos. Esta cifra se suma a las evacuaciones masivas que han estado ocurriendo desde el mes pasado, elevando el total de desplazados a 1.8 millones.
Las zonas más afectadas incluyen los distritos de Muzaffargarh y Multan, donde más de 3.900 aldeas están bajo el agua a raíz del desbordamiento de los ríos Ravi, Sutlej y Chenab. El comisionado de ayuda de la región, Nabeel Javed, detalló que el gobierno ha tomado medidas inmediatas para asistir a los afectados.
Se han instalado cientos de campamentos para los desplazados en Muzaffargarh, Narowal y Kasur, proporcionando un refugio seguro para aquellos que han perdido sus hogares. Los esfuerzos de reubicación y apoyo a las víctimas de las inundaciones continúan, con el objetivo de brindar asistencia y alivio a las comunidades afectadas.
Irfan Ali Kathia, director general de la Autoridad de Gestión de Desastres provincial, aseguró que miles de funcionarios están participando activamente en las labores de rescate. «Una de las operaciones de rescate y socorro más grandes aún está en marcha», afirmó Kathia, destacando la magnitud de los esfuerzos en curso para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Además, señaló que se han abierto brechas en el dique del río Chenab para gestionar el flujo del agua y mitigar el riesgø.
Las autoridades están trabajando sin descanso para llevar suministros a los campamentos de desplazados, incluyendo alimentos, agua potable y otros artículos esenciales. La situación en Punjab sigue siendo crítica, y las operaciones de rescate y ayuda son la máxima prioridad para el gobierno.
Con información de: EFE









