Un equipo científico de Japón ha conseguido un avance que podría transformar la industria del plástico: la creación de un material biodegradable capaz de reemplazar insumos derivados del petróleo. El compuesto, conocido como ácido piridindicarboxílico (PDCA), surge gracias a un proceso biotecnológico en el que intervienen bacterias y enzimas diseñadas para aumentar la eficiencia y reducir los desechos contâminantes.
El desarrollo, liderado por especialistas de la Universidad de Kobe, fue dado a conocer en la revista Metabolic Engineering. Los investigadores emplearon la bacteria Escherichia coli alimentada con glucosa y modificada con enzimas específicas, lo que permitió multiplicar por siete la producción del PDCA frente a los métodos previos, al mismo tiempo que disminuyeron los residuos tóxicøs generados.
Tanaka Tsutomu, bioingeniero al frente del proyecto, explicó que el objetivo era aprovechar la capacidad metabólica de la célula para generar el compuesto desde cero, evitando subproductos nocivos. El resultado ofrece una alternativa biodegradable a los monómeros derivados del petróleo, especialmente en la elaboración de PET.
No obstante, el camino hacia su aplicación comercial enfrënta obstáculos. Durante las pruebas surgió un subproducto dañino que obligó a ajustar las condiciones de cultivo con aditivos neutralizadores, incluido el piruvato, para contrarrestar el peróxido de hidrógeno. Aunque la estrategia estabilizó el procedimiento, la interrogante sobre su viabilidad económica a gran escala sigue abierta.
Aun con estas limitaciones, el PDCA se proyecta como un candidato clave en la transición hacia plásticos más sostenibles y duraderos. El hallazgo confirma el potencial de la biomanufactura como respuesta al reto global de reducir la dependencia del petróleo y enfrentar la contâminación plástica.
Con información de: El Confidencial









