En menos de un año, el senador Iván Cepeda logró aglutinar a la izquierda colombiana alrededor de su nombre para suceder en la presidencia a Gustavo Petro. Cepeda, que se define como «sobreviviente del genøcidio político» en Colombia, lleva la política en la sângre y tiene una vida de activismo en defensa de las víctïmas del conflïcto ârmädø, los derechos humanos y los procesos de paz.
El asësinâtø de su padre lo convirtió en una de las voces más visibles en la dênüncia del extërminio de la Unión Patriótica, partido cuyos integrantes fueron víctimas de asêsinâtøs, desapâriciones y desplązamientos førzados durante los años 80 y 90 del siglo pasado. Antes de llegar al Congreso, Cepeda trabajó con organizaciones sociales y de víctïmas y fue uno de los fundadores del Movimiento Nacional de Víctïmas de Crímënes de Estado (Movice).
En esta campaña ha consolidado el espacio político de la izquierda en Colombia en un escenario todavía marcado por la polârización, la persistencia del conflïcto ârmädø en varias regiones y las tensïones alrededor del legado del actual Gobierno.
Con información de: EFE









