La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ha anunciado este lunes que tiene previsto disolver el viernes el Parlamento nipón y confirmado que el país irá a las urnas el próximo 8 de febrero, una cita electoral con la que busca reforzar su mandato y aumentar los apoyos en la dieta japonesa.
Así, ha indicado durante una rueda de prensa que la campaña electoral comenzará el 27 de enero, cuatro días después de la disolución de la Cámara, que coincidirá con la reanudación de la sesión parlamentaria, según informaciones recogidas por la agencia de noticias japonesa Kiodo.
En este sentido, ha expresado que espera que sean los votantes los que «juzguen los principales cambios que están por venir» y ha reafirmado que su objetivo es garantizar una mayoría en las próximas elecciones. El adelanto electoral busca consolidar el poder de la coalición, teniendo en cuenta que el PLD y sus aliados cuentan ahora con una mayoría mínima en la Cámara Baja, sostenida por el apoyo de tres legisladores independientes, mientras que siguen en minoría en la Cámara Alta.
Sobre la mesa ya hay varias fechas para la celebración de los comicios, que a todas luces podrían tener lugar el día 8 ó 15 de febrero. Además, Takaichi buscará rentabilizar su popularidad que ronda el 70% para contar con un respaldo reforzado tras la caída de su partido en las elecciones que lideró el ex primer ministro Shigeru Ishiba.
Con información de: Medios Internacionales









