La idea de convertir sudor en energía eléctrica parece sacada de ciencia ficción. No obstante, para la ciencia, fue una línea de investigación prometedora, aunque complicada de trasladar a gran escala. El principal problema no estaba solo en generar electricidad, sino en fabricar estos sistemas de forma estable, uniforme y compatible con procesos industriales.
En los últimos años, distintos laboratorios han probado sensores cutáneos capaces de analizar compuestos presentes en el sudor. Sin embargo, la necesidad de incorporar una batería es un obstáculo práctico. Frente a este panorama actual, un avance japonés sitúa el foco en una alternativa distinta: obtener electricidad directamente de la química corporal.
El estudio fue publicado en la revista ACS Applied Engineering Materials y describe una tinta enzimática de base acuosa que ha permitido a los ingenieros imprimir biopilas de combustible alimentadas por sudor en una sola pasada de fabricación. El trabajo sostiene que este planteamiento acerca la producción masiva de parches de salud sin batería, al simplificar un proceso que hasta ahora resultaba frágil y demasiado dependiente de varias fases separadas.
La investigación fue liderada por el profesor asociado Isao Shitanda, de la Universidad de Tokio de Ciencias, dentro de un sistema basado en un sustrato delgado de papel. Sobre ese material, las capas impresas forman electrodos emparejados capaces de obtener electricidad directamente de compuestos químicos presentes en el sudor.
Con información de: El Confidencial









