El mundo del baloncesto recibió una noticia inesperada: Jason Collins, exjugador de la NBA y recordado por ser el primer atleta de la liga en declararse abiertamente homosexual en activo, reveló que atraviesa un tratamiento médico tras la detección de un tümor.
La confesión generó un impacto inmediato tanto en fanáticos como en excompañeros, quienes han inundado las redes sociales con mensajes de solidaridad y apoyo. Collins, siempre directo y valiente frente a los dësåfíøs, ha preferido hablar con franqueza sobre su estado de salud, demostrando la misma entereza que lo caracterizó dentro y fuera de la cancha.
Aunque no profundizó en todos los detalles clínicos, confirmó que el proceso incluye un tratamiento especializado que busca detener la progresión del tumor. El exjugador se mostró optimista y agradeció el respaldo incondicional de su entorno más cercano, resaltando la importancia del apoyo emocional en estos momentos.
Collins, que disputó 13 temporadas en la NBA y pasó por equipos como los Nets, Grizzlies y Wizards, sigue siendo un referente no solo por su carrera deportiva, sino también por haber abierto puertas a la diversidad y la inclusión en el deporte profesional. Su nombre vuelve a ocupar titulares, pero esta vez por una lucha muy distinta: la de su salud.
Mientras continúa su proceso médico, el exjugador envió un mensaje claro: enfrentar la adversidad con valentía y seguir inspirando a quienes atraviesan batallas similares. Su historia, marcada por la superación, escribe ahora un nuevo capítulo que el mundo del deporte sigue con atención y respeto.
Con información de: ESPN









