Joana Sanz (29), todavía pareja de Dani Alves, después de alejarse del foco mediático y de borrar todo rastro de su historia de amor de su perfil de Instagram, la modelo ha tomado la decisión de visitar el pasado domingo al futbolista  brasileño, en el centro penitenciario de Brians 2, prisión de la Generalidad de Cataluña situada en el municipio de San Esteban Sasroviras España.

Cabe recordar que el brasileño se encuentra en prisión preventiva acusado de violar a una joven de 23 años la víspera de Nochevieja en la conocida discoteca Sutton de Barcelona.

50 minutos es lo que ha durado el encuentro en el que Joana ha estado conversando con su marido, por lo que ha tomado una importante decisión: «No le voy a dejar solo en el peor momento de su vida», ha confesado. Un mensaje con el que deja claro que, pese a las noticias que aseguraban que le había pedido el divorcio, va a permanecer a su lado hasta que todo se esclarezca y la justicia dicte sentencia.

La modelo ha acudido al centro penitenciario junto a Bruno, amigo y chef personal del futbolista, y que también declaró el viernes pasado como testigo de los hechos. A la salida del vis a vis, Joana se ha mostrado dolida con la situación y, cabizbaja, ha sacado fuerzas para responder a la prensa y negar así la información sobre una presunta negativa por parte de Dani Alves de encontrarse con su mujer: «Es mentira».

Con información de El Mundo

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