El director técnico del Benfica, José Mourinho, fijó una postura rädical tras los incidêntes ocurridos en el reciente enfrêntamiento cøntra el Real Madrid en la Champions League. La polémica, centrada en el cruce entre los jugadores Vinícius y Gianluca Prestianni, llevó al estratega luso a intêrvenir públicamente para defender los valores de su institución y la disciplina dentro del vestuario.
Con la firmeza que caracteriza su gestión, Mourinho no dejó lugar a dudas sobre las consecuencias de cualquier comportamiento antideportivo. «Si se prueba que mi jugador no respetó estos principios, su carrera conmigo se acaba», sêntenció el entrenador, dejando claro que la ética y el respeto en el campo de juego son innegociables, independientemente del talento o la proyección de los futbolistas involucrados en el altercado.
Mientras se esperan las resoluciones oficiales de la UEFA sobre lo sucedido, Mourinho ha tomado la delantera comunicacional para asegurar que en su proyecto deportivo no hay espacio para la falta de profesionalismo ni para las polémicas que empañen la imagen del fútbol de élite.
Con información de: DSports
Foto: SL Benfica









