Una joven investigadora de Brasil desarrolló un sistema que aprovecha la energía solar para potabilizar agua de forma accesible y sostenible, proyecto que le valió ser reconocida por el programa Jóvenes Campeones de la Tierra del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Esta iniciativa, creada cuando tenía apenas 15 años, destaca por su simplicidad, eficacia y enfoque práctico para comunidades con recursos limitados.

La tecnología, denominada Aqualuz, se basa en el principio de desinfección solar del agua, conocido científicamente como SODIS, que utiliza los rayos ultravioleta del sol y el aumento de temperatura para reducir la presencia de bacterias y virus. El sistema incluye un filtro y un compartimento transparente donde el agua se expone al sol por varias horas, además de un indicador de color que marca cuando el proceso está completo, haciendo la tecnología fácil de usar sin conocimientos técnicos avanzados.

Una de las principales ventajas de esta solución es que no requiere electricidad ni productos químicos, haciéndola especialmente útil en zonas rurales o aisladas donde la infraestructura tradicional de tratamiento de agua es limitada o inexistente. El dispositivo está diseñado pensando en bajas necesidades de mantenimiento y una vida útil prolongada, siendo capaz de potabilizar varios litros de agua al día, adecuados para el consumo diario de una familia.

El proyecto surgió de la observación directa de las dificultades que enfrentan las comunidades rurales del noreste de Brasil para acceder a agua segura. La joven innovadora no solo desarrolló el prototipo funcional después de varias versiones de prueba, sino que también promovió iniciativas para facilitar la implementación del sistema en diferentes poblaciones con condiciones climáticas favorables para el uso de energía solar.

El reconocimiento internacional que recibió incluye apoyo técnico y financiero para ampliar el alcance de Aqualuz y establecer conexiones que faciliten la expansión de la tecnología a otras regiones del mundo con desafíos similares, como partes de América Latina, África y Asia.

Aunque expertos señalan que este tipo de soluciones no reemplaza los sistemas tradicionales de abastecimiento, actúa como complemento vital en contextos donde el acceso al agua potable sigue siendo un problema significativo.

Con información de: Ok Diario

¿Qué opinas de esto?