Justin Bieber vuelve a ser noticia, esta vez por un tenso altercado con la prensa y una publicación en la que reconoce estar atravesando una crisis emocional. Ambos hechos se produjeron el pasado 16 de junio y han generado preocupación entre sus seguidores.
El incidente ocurrió a la salida del exclusivo club Soho House Malibú en California, Estados Unidos. Al ver que varios fotógrafos lo esperaban, el artista reaccionó con evidente molestia. Durante casi 11 minutos, desde que salió del recinto hasta que abordó su vehículo, intentó sin éxito evitar a los paparazzis y hablar con ellos. Sus escoltas trataron de despejar el área, pero ante la insistencia de los medios, Bieber recurrió los gritos: “¡Dejen de preguntarme cómo va todo! ¡Fuera de acá!”.
Visiblemente afectado, el cantante pidió que no se invadiera su espacio. “No quiero que ninguno de ustedes se meta conmigo. Ya basta de tonterías. Hoy no pueden hablar conmigo”, exclamó. Luego, justificó su reacción apelando a su rol como padre: “Soy papá y esposo. Y ustedes están en una propiedad privada, justo frente a mi auto”. La tensión aumentó cuando uno de los fotógrafos le dijo en tono sarcástico: “Feliz Día del Padre”, lo que terminó por desatar su furia.
Ese mismo día, Bieber publicó en su cuenta de Instagram un extenso mensaje en el que se confesó emocionalmente agotado. “Sé que estoy roto. Sé que tengo problemas de ira. La gente me exige sanar, pero eso no es tan fácil”, escribió.
El artista de 31 años también expresó que su fe es lo único que lo ha mantenido enfocado: “Jesús es la única razón por la que todavía quiero que mi vida gire en torno a los demás”. Aunque ha recibido numerosos mensajes de apoyo, las escenas en Malibú han reavivado las preocupaciones sobre su salud mental. Por ahora, Bieber no ha anunciado nuevos proyectos musicales.
Con información de: La Vibra









