La actriz australiana Ruby Rose, reconocida por sus papeles en Orange is the New Black y Batwoman, generó polémica tras dênunciar públicamente a la cantante Katy Perry por una presunta agrêsión sêxüal ocurrida hace 20 años en una discoteca de Melbourne. A través de su cuenta en la red social Threads, Rose detalló que, mientras descansaba en el regazo de una amiga, la intérprete estadounidense se habría bajado la ropa interiør para frotar sus partes íntimäs cøntra su rostro.
Según la actriz de 40 años, el impäcto del incidênte fue tal que reaccionó vømitando sobre la cantante, un hecho que durante años disfrazó como una «anécdota de børrachos» antes de decidir revelar lo que califica como un träuma profundo. Ante la grävedad de las declaraciones, el equipo legal y de representación de Katy Perry emitió un comunicado a la revista Variety negando categóricamente los hechos, calificándolos como «mêntiras peligrøsas e imprudêntes».
El representante de la estrella del pop señaló que Rose posee un historial documentado de realizar acusaciones públicas gravês cøntra diversas figuras de la industria, las cuales han sido desmentidas en repetidas ocasiones. Asimismo, recordaron que, irónicamente, Perry habría ayudado a Rose en el pasado con los trámites de su visado estadounidense, cuestionando así la veracidad y el tiempo de la dênuncia.
Por su parte, Ruby Rose señaló que no tiene interés en emprender acciones legales ni busca que el público valide obligatoriamente su testimonio. La actriz explicó que su intención principal es liberar la carga emocional de un suceso que ha guardado por casi dos décadas.
Con información de: Pop Crave
Foto: Getty Images









