La industria energética global ha iniciado el segundo trimestre de 2026 con un ajuste significativo en su capacidad de perforación. Según los últimos datos de la firma de servicios industriales Baker Hughes, el conteo de plataformas activas descendió a 1.715 unidades en abril, lo que representa una contracción mensual del 4,2% y una caída interanual del 5,3% frente a 2025.
Este descenso, que implica el cese de operaciones de 76 equipos respecto al mes de marzo, responde a una combinación crítica de factores: la persistente volatilidad de los precios del crudo, el encarecimiento de los costos de extracción y un entorno geopolítico de extrema complejidad.
«El ajuste que observamos refleja una postura de cautela extrema por parte de los operadores,» señalan analistas del sector. «La incertidumbre en las rutas comerciales y las presiones arancelarias están forzando a las compañías a priorizar la eficiencia de costos sobre la expansión de volumen.»
El informe destaca una marcada asimetría en el desempeño por regiones:
Norteamérica bajo mínimos: Canadá lideró la tendencia negativa con una reducción de 49 plataformas (quedando en 134), mientras que Estados Unidos perdió 5 unidades para cerrar en 545.
Repliegue en Medio Oriente: La región experimentó un recorte de 20 instalaciones, situándose en 480 unidades, afectada directamente por las tensiones bélicas y la inestabilidad en los corredores logísticos.
El avance de Asia-Pacífico: En contraste, esta región sumó 15 nuevas instalaciones (total: 205), consolidándose como el principal polo de crecimiento estratégico y búsqueda de autosuficiencia energética.
Estabilidad en América Latina: La región logró un avance marginal de una unidad, alcanzando las 144 plataformas, impulsada por proyectos clave de extracción en el Cono Sur y el Caribe.
El informe de Baker Hughes, referente en la industria desde 1970, subraya que la actividad de perforación se encuentra en una encrucijada. Mientras las potencias occidentales enfrentan barreras logísticas y arancelarias impuestas desde Washington, la relocalización de la actividad hacia Asia sugiere un cambio en el eje de inversión energética global para el resto de 2026.
Con información: VN









