La agrêsión de EE.UU. e Israel a Irán amênâza con provøcar una crïsis alimentaria mundial debido a la escäsez de fertilizantes, según un análisis publicado el sábado por Financial Times basado en expertos del sector. La güerra ha paralizado la producción de urea, el fertilizante nitrogenado más utilizado en el mundo y que es esencial para el crecimiento de los cultivos, y ha dïspârado los precios del gas natural, materia prima clave para fabricar dichos fertilizantes nitrogenados.
El medio informa que los atâques de represalïa iraníes y el cierre del estrecho de Ormuz han dejado varadas más de 1,1 millones de toneladas de fertilizantes, incluyendo 570.000 toneladas de urea. El precio de la urea ha subido más del 40% desde el inicio del conflïcto. Expertos advierten que la situación será peor que la crisis alimentaria de 2022. Veronica Nigh, economista sénior del Instituto de Fertilizantes, asociación comercial estadounidense del sector, afirmó: «Cuanto más se prolongue el conflïcto, más gräve será la situación».
Chris Lawson, analista de la firma de análisis de mercados de fertilizantes CRU, señaló que las interrupciones afectan a varios sectores del sistema alimentario. El sur de Asia es muy vulnerable: la India redujo el consümo de gas al 70% en sus plantas, y en Pakistán y Bangladesh varias han detênïdo su producción. Catar cerró su planta QAFCO, empresa estatal de fertilizantes con capacidad de 5,6 millones de toneladas anuales de urea.
La escäsez coincide con la temporada de siembra en el hemisferio norte y podría reducir cosechas de arroz y otros productos básicos. Alzbeta Klein, directora ejecutiva de la Asociación Internacional de Fertilizantes, alêrtó que regiones con pequeños agricultores en África y el sur de Asia süfrirán de forma desproporcionada, con mayor hambre este año.
Con información de: Medios Internacionales









