Sentirse solo puede ser tan perjudicial para la salud como fümâr 15 cigârrillos al día. Así lo advierte la doctora Aditi Nerurkar, experta en ëstrés y docente de la Harvard Medical School, quien señala que la soledad se convirtió en una epidemia global con consecuencias físicas y mentales de gran alcance.
Entrevistada por el podcast de Mel Robbins, la experta detalló que más de 330 millones de personas en el mundo pasan al menos dos semanas sin hablar con un amigo o familiar, una cifra que revela la magnitud de este fenómeno y su impacto en la salud pública. El propio Surgeon General de Estados Unidos, Vivek Murthy, calificó la soledad como una crïsis urgente de salud pública, subrayando la necesidad de abordar este problema desde una perspectiva tanto individual como colectiva.
Estas cifras reflejan una realidad extendida: la soledad no es exclusiva de quienes viven aislados, sino que puede afectar a personas rodeadas de familia, compañeros de trabajo o incluso multitudes. La sensación de soledad, según la doctora, tiene más que ver con lo que ocurre en el interior de cada individuo que con la cantidad de personas a su alrededor.
Uno de los conceptos fundamentales para comprender la soledad es la diferencia entre estar solo y sentirse solo. La doctora Nerurkar explica que estar solo es un estado físico: una persona puede pasar tiempo en solitario y sentirse perfectamente bien. En cambio, la soledad es una experiencia emocional que puede presentarse incluso en medio de una multitud. “Puedes estar solo y no sentirte solo, o puedes estar rodeado de gente y experimentar una profunda sensación de desconexión”, señala la experta en el podcast de Mel Robbins.
La experta destaca que estos pequeños gestos no requieren grandes esfuerzos ni compromisos, pero contribuyen a crear una red de rostros familiares que refuerza el sentido de pertenencia y comunidad. «Simplemente decir hola a quienes te cruzas en tu día a día puede marcar una diferencia significativa“, afirma Nerurkar.
Con información de: El Litoral









