La misión tripulada Artemis II, desarrollada por la NASA, se encuentra en su fase más crítica tras completar un viaje sin precedentes alrededor de la Luna. El regreso a la Tierra de la cápsula Orion (nave espacial) está previsto como uno de los momentos más exigentes del programa espacial, debido a las condiciones extremas que implica la reentrada atmosférica.
La tripulación integrada por Victor Glover, Christina Koch, Jeremy Hansen y Reid Wiseman ha dedicado las últimas horas en órbita a la revisión de los procedimientos de retorno, incluyendo protocolos de amerizaje y el uso de trajes de compresión para mitigar los efectos del regreso a la gravędad terrestre.
Según los planes de misión, el módulo de tripulación se separará del módulo de servicio minutos antes de alcanzar la atmósfera, iniciando una entrada controlada a gran velocidad. Durante este proceso, la nave deberá soportar temperaturas extremas y un ángulo de ingreso altamente preciso para evitar desviaciones que comprometan su trayectoria hacia el océano Pacífico.
Durante la reentrada, la cápsula enfrentará una breve pérdida de comunicación debido a la formación de plasma alrededor de su estructura, producto de la fricción con la atmósfera. Este fenómeno, aunque esperado, forma parte de una de las etapas más críticas del descenso, que se extiende por apenas unos minutos antes del despliegue progresivo de los sistemas de frenado.
inalmente, tras reducir su velocidad mediante la atmósfera y un sistema de paracaídas, la nave deberá amerizar frente a la costa de San Diego, California. Equipos de recuperación de la NASA ya se encuentran desplegados para asistir a la tripulación, en una operación que marcará el cierre de una de las misiones más relevantes del programa Artemis.
Con información de: BBC









