Un estudio reciente ha revelado un fenómeno inesperado: los osos que habitan zonas cercanas a asentamientos humanos tienden a ser más pequeños y menos agresivos que sus congéneres que viven en áreas remotas. La investigación, llevada a cabo en los Apeninos italianos, muestra cómo la convivencia con humanos puede generar cambios conductuales y físicos en estas especies.
Los científicos observaron que los osos expuestos de manera constante a la presencia humana modifican su comportamiento para evitar cønflictös, lo que se traduce en una mayor tolerancia y menor agresividad. Este patrón, según los expertos, ha surgido de manera natural, ya que los individuos más agręsivos o territoriales tenían mayor rięsgø de ser desplazados o eliminados por actividades humanas.
Además del cambio en la conducta, los investigadores identificaron una reducción en el tamaño corporal de estos osos. Se cree que esta adaptación facilita la convivencia con el entorno humano y reduce la probabilidad de enfrentamientos con personas o ganado, contribuyendo a su supervivencia en áreas donde el contacto con humanos es frecuente.
El estudio también advirtió que estas adaptaciones no están exentas de rięsgøs. La reducción de diversidad genética en estas poblaciones aumenta su vulneräbilidad frente a enfermedâdęs y cambios ambientales, lo que podría comprometer su estabilidad a largo plazo si no se aplican medidas de conservación adecuadas.
Con información de: Ok Diario









