La Policía Nacional ha detenido recientemente en Algeciras, España, dos jóvenes de 20 y 22 años por su presunta implicación en la llamada estąfa de los likes. El caso refleja la creciente sofisticación de un engaño que utiliza como gancho fälsas ofertas para ganar dinero con tareas sencillas en redes sociales, como dar ‘me gustas’, seguir cuentas o ver vídeos.
El proceso comienza cuando la víctïma es añadida sin solicitarlo a grupos de Telegram o WhatsApp donde se ofrecen trabajos supuestamente simples y bien pagados. Los ciberdelincüentes realizan pequeños pagos iniciales para generar confianza antes de exigir dinero. «La clave está en que, para acceder a esos nuevos niveles del negocio, la víctïma tendrá que hacer pagos. Dependiendo de la víctïma y del momento, los estąfadores juegan con pagos y cobros para extraer la mayor cantidad de dinero posible. Cuando lo consiguen, desaparecen», advierte el experto.
Sin embargo, existen señales claras que deberían activar las alârmas. «Nadie que busque trabajadores legítimos los añade aleatoriamente a un grupo de WhatsApp o Telegram», indica el experto. También es søspechoso que se pague por tareas sin valor real, como dar un ‘me gusta’. Esas recompensas iniciales son puro cebo. Además, los grupos están repletos de perfiles fąlsos gestionados por la propia red crïminâl. «Tienen la misma finalidad que los colaboradores de un trilero», enfatiza el director general de Flameera.
Para evitar caer en promesas de «dinero rápido», el experto insiste en la importancia de la educación digital. «Todos estos engaños explotan las mismas debilidades: la credulidad, la búsqueda de dinero rápido, el creerse especial», señala. La concienciación temprana en jóvenes y familias es fundamental, especialmente en un contexto donde la presión económica hace más tentadora cualquier oportunidad, por absurda que parezca.
Con información de: LaSexta









