Investigadores de la Universidad de Oregón han identificado un hábito simple, de bajo costo y fácil adopción con beneficios medibles para el manejo de la hipertensión: mantener una hora fija para acostarse todos los días.
El estudio, publicado en la revista científica SLEEP Advances, demuestra que priorizar la regularidad del sueño sobre la cantidad de horas dormidas puede alinear el reloj biológico y estabilizar la presión arterial en pacientes hipertensos.
La intervención se probó en un grupo de 11 adultos con hipertensión a quienes se les pidió reducir la variabilidad de su hora de acostarse de unos 30 minutos a tan solo 7 minutos diarios.
Sincronización circadiana: La clave
Los autores proponen que el mecanismo detrás de esta mejora es la mejor sincronización circadiana. Al establecer una rutina nocturna fija, el organismo recupera la llamada «caída nocturna» de la presión arterial (el descenso natural que ocurre durante el sueño y que actúa como patrón protector), estabilizando las señales que impactan directamente en el corazón y los vasos sanguíneos.
Este hallazgo es especialmente relevante al citar evidencia observacional que sugiere que desfasar la hora de acostarse por más de 30 minutos de una noche a otra podría elevar el riesgo de hipertensión en más del 30%.
El estudio enfatiza que fijar y sostener una hora constante para acostarse a diario es una recomendación de bajo costo que debe ser considerada como un complemento efectivo y seguro a la medicación y a los cambios de estilo de vida en la prevención y manejo de la hipertensión.
Con información de: Medios Internacionales









